02-05-2022

Homilía completa del Obispo Guillermo Caride sobre el Domingo del Compartir.

El Obispo Guillermo Caride, presidente del Consejo de Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Argentina, reflexionó acerca de la jornada, en la Parroquia San Gabriel de la Diócesis De San Isidro.

"En estos días de Pascua, celebramos y reflexionamos la vida nueva que Dios viene a gestar en la vida de la Pascua. También reflexionamos la vida que surge en la comunidad, que nace de la pascua, la vida que surge en la Iglesia, esto es lo que celebramos en este día. Los invito en la Liturgia, a que podamos reflexionar dos cosas: la primera surge del Evangelio, nos cuenta que esta comunidad sale a pescar, es de noche, no pesca nada. La pesca es una imagen que en el Evangelio se utiliza para hablar de la misión. Esa Iglesia, sale a la misión y experimenta la noche, no pesca nada. Cada uno de nosotros podemos pensar en distintas noches, donde tenemos esa sensación de mucho esfuerzo, mucha dedicación y muchas expectativas, pero pareciera que no hay resultados.

Por eso, podemos hablar de noches personales, de noches sociales y de noches eclesiales. Es de noche y pareciera que no pasa nada, que no hay frutos, entonces el Evangelio empieza a descubrir que Jesús está siempre presente, aún cuando es de noche. Escuchamos esa invitación, ‘vayan a pescar allá’, escuchar nos permite cambiar la mirada y poder encontrar fecundidad. El Evangelio nos está diciendo a todos que, si en medio de la noche nos abrimos a escuchar, vamos a poder encontrar fecundidad. Esto nos ayuda muchas veces a relativizar maneras de mirar que tenemos, porque a veces medimos la fecundidad como si fuese un éxito, sea mucho o poco. El Evangelio nos ayuda a darnos cuenta que la fecundidad es algo más grande que eso. La fecundidad surge de la respuesta a la pregunta: - ¿Me amas? - Sabes que te quiero.

La fecundidad eclesial siempre surge del amor, en el amor hay muchas cosas que se puede registrar y otras no. La fecundidad pasa por lo silencioso, pasa por lo profundo, no la superficie. Los mártires ante muchos ojos pueden haber fracasado o Jesús ante muchos ojos puede haber fracasado. La fecundidad brota de otro lugar, la santidad es una fecundidad que muchas veces no podemos medir. Este domingo nos abre los ojos y nos hace mirar por donde surge la fecundidad, por donde pasa la Fe en la vida y en la misión. 

La segunda invitación surge de esta propuesta, que en este domingo que estamos celebramos la vida y Pascua del señor que nace en la Iglesia, podamos reflexionar sobre el compartir que vivimos en la Iglesia. 

Una cosa que noté en esta Semana Santa que acabamos de vivir, teniendo que ir por distintas comunidades y celebraciones pastorales, podría decir que fue la alegría del reencuentro. Fue una Pascua del reencuentro, después de dos años con los cuidados de la pandemia, que ya está en una mejor situación sanitaria, mucha gente pudo volver a celebrar la Fe. La virtualidad nos ayudó mucho en este tiempo de pandemia, pero nos damos cuenta que necesitamos presencialidad, vernos, estar juntos y compartir. Nos hace darnos cuenta de que la Iglesia es donde necesitamos estar para compartir la Fe y celebrar con otros. Nos ayuda a descubrir que en la Iglesia ponemos en común lo de cada uno en este tiempo sinodal que estamos viviendo. Estamos juntos pensando cómo vivir la Fe y el significado de la Fe en estos tiempos que nos toca vivir. Estamos juntos escuchando al espíritu, viendo cómo llevar adelante la misión juntos compartiendo. 

Compartimos también el sostenimiento de la misión. Todos los domingos hacemos un gesto, que es tomar la canastita y pasarla. Pensemos por un momento en alguien que no participa de la misa, nos pregunte: '¿Qué significa ese gesto que veo que hacen todos los domingos? ¿Qué significa pasar la canastita?'.

Tratemos de recordar lo que mucho se dice desde los guiones durante todo el año: 'Hoy esta colecta es para tal cosa, hoy esta colecta es para tal otra'. Son las distintas necesidades de la misión y hay que reflexionar cómo sostenerla entre todos.

Hace dos años, los obispos tomamos la decisión de iniciar un proceso de reforma económica en la Iglesia. Queríamos volver a ese pensamiento de que la misión la sostenemos entre todos. La misión se da con el aporte, pequeño o grande, de cada uno. Eso es lo que estamos reflexionando en esta jornada del compartir.

Por mis actividades actuales, me toca muchas veces estar en contacto con distintas comunidades y me doy cuenta de la importancia que tiene ese compartir. Cuando escucho que las comunidades, por ejemplo, dependen de ese aporte para pagar el gas y poder tener un ambiente calefaccionado para dar catequesis a los chicos. Eso se da con este pequeño gesto que hacemos todos los domingos y con distintas formas de donar. Esto también es algo para celebrar porque es la experiencia del compartir que se da entre todos nosotros, nos ayuda a reflexionar sobre las distintas necesidades de la misión y a renovar el compromiso.

Por eso, en este domingo queremos celebrar el compartir que se da en la Iglesia. Celebremos esta eucaristía pidiéndole al Señor Jesús que, escuchando en medio de las noches, podamos descubrir la fecundidad, celebrar esa experiencia de la vida y comunidad que es el compartir”, reflexionó el obispo.

Podés colaborar y seguir ayudando a transformar la misión de la Iglesia, donando ACÁ.